martes, 18 de julio de 2017

MACBETH EN EL REAL, CON PLÁCIDO DOMINGO Y MARISA AGUIRRE, NOCHE INOLVIDABLE. ANTES DEL INICIO DE LA FIESTA DE LAS MUSAS QUE ES OÍR Y VER ACTUAR A PLÁCIDO, ESTUVE CURIOSEANDO POR EL TEATRO. NO PUDE SALIR A LA TERRAZA QUE OFRECE LAS VISTAS PRECIOSAS DE UNA DE LAS PLAZAS MÁS BONITAS QUE CONOZCO, CON HORIZONTE SERRANO INCLUIDO Y ASOMBROSO CREPÚSCULO. ESTABA CERRADA. PERO SÍ ME METÍ POR AQUÍ Y ALLÁ, RECORRÍ LOS SALONES, FOTOGRAFIÉ AL GRAN ARRIETA Y LE AGRADECÍ MARINA, LA ÓPERA CUYO BRINDIS SUPERA AL DE LA TRAVIATA Y MACBETH. Y NO PUDE RESISTIR LA TENTACIÓN DEL ESPEJO. ¿NARCISO, RAMÓN, UNAMUNO? QUÉ SÉ YO. TAMBIÉN TOMÉ UN PAR DE FOTOS DE LAS CALLES ALEDAÑAS DEL MADRID DE LOS AUSTRIAS, QUE FUE MI BARRIO EN TIEMPOS. EN MI PALCO DE PROSCENIO SE VEÍA DE MARAVILLA, AL DIRECTOR ENTERO Y EN PICADO. JAMES CONLON ES MUY ELEGANTE. NO LEE LA PARTITURA SALVO DE FORMA OCASIONAL. PASA TRES Y CUATRO PÁGINAS DE UNA TACADA. EMPLEA BATUTA, AUNQUE ALGUNA VEZ, CUANDO LA MÚSICA SE HACE MÁS ENTRAÑADA E INTENSA, LLEVA A LA ORQUESTA A DOS MANOS. EN EL DESCANSO MARISA ME INVITÓ A UN CAVA EN EL BAR MÓVIL DEL VESTÍBULO.