martes, 13 de noviembre de 2018

ANTONIO TABUCCHI EN LA REVISTA TURIA

Antonio Tabucchi, el amante de Lisboa, es uno de los escritores más finos que conozco. Maestro en la creación  de atmósferas y en la recreación del  espectro de  Fernando Pessoa y su figura algo misteriosa y esquiva, se quejaba de que en su país hubiera más permisividad con los ladrones que con los fumadores. Solo un gran escritor es capaz de mostrar la índole heroica  de un hombre común como lo hace Tabucchi, en el colofón de la novela,  con su entrañable personaje de Pereira, comedor de tortilla de queso en la subida al Barrio Alto. Humor atemperado, melancolía, saudade y remembranza son ingredientes fundamentales de su escritura, pero siempre engarzados en los menesteres y apremios de la vida cotidiana en la urbe. El hombre es un ser memorioso, parece decirnos Tabucchi en sus textos.Pienso, especialmente, en El juego del revés, maravilloso relato cuya acción transcurre entre Madrid y Lisboa. Y qué voy a decir de Réquiem -escrito en portugués porque no quedaba más remedio que hacerlo así, explica su autor-, que me leo cada verano nada más llegar a Lisboa, al tiempo que me paseo por sus escenarios.
Felicito a Turia por hablar de Antonio Tabucchi, muy olvidado en estos tiempos, como si no fuera un clásico. Poco importa que el texto sea casi inédito, y agradezco  que recuerden que su último libro está por traducir al español.

http://www.aragondigital.es/noticia.asp?notid=171902


sábado, 27 de octubre de 2018

BARRIO DE LAS LETRAS IV (I)

La Real Fábica: productos elegidos hechos en España
En la Ferretería, nuevo restaurante de la calle de Atocha
Hoy nos hemos ido de tiendas, músicos, escritores, muebles singulares, iglesia y festín al Barrio de la Letras. El paseo ha empezado por mi tienda de tejidos favorita: Ribes y Casals, en la calle de Atocha 26, una finca elegante donde vivió Jacinto Benavente. El encargado, José Antonio García, nos ha relatado el pormenor del negocio, incluyendo el cambio radical que supone la entrada del mercado chino en el sector. Después, nos ha mostrado diferentes paños, comenzando por la empesa, que es la fase más tosca del paño, recién salido  del enjullo y tras ser frotado con la masa que le da cuerpo y protege la urdimbre. Vista y tacto se aúnan en estos comercios para ponderar debidamente la mercancía. Así, el señor García nos ha dado a tocar, sedas, lanas, tejidos naturales, mixtos y químicos. A continuación visitamos la mercería que tienen en la primera planta, donde también está la sección de cortinas y tapicería.
Desde Atocha nos hemos dirigido a la librería de Moya, en Carretas, que sigue en manos de la misma familia desde su fundación. Es, sobre todo, librería médica, y allí tuvo tertulia Santiago Ramón y Cajal.  Eduardo Rivera, boutique de ropa con un cierto estilo, en la Plazuela del Ángel, hoy  plaza, vaya usted a saber por qué, ha sido la primera de las tiendas de ropa que hemos recorrido. Han seguido: Ojalá, en Huertas, con sus vestidos inconfundibles, adornados con espiral y líneas derivadas, y sus chaquetas en dos tonos realmente estilosas; Ulises Mérida, cuyas camisas blancas, abrigos de línea de capa y bolsos merecen mucho la pena; la singular y recóndita iglesia de las Esclavas, que tiene un artesonado muy interesante y una claraboya arabizante muy llamativa; la preciosa tienda de ropa en Jesús, frente a la Dolores, con un patio lateral cerrado y sus ventanas espejadas en el interior, trampantojizadas. De ahí hemos ido a Moratín para visitar la boutique La Romería, con su trapillo garboso, y mi tienda de muebles predilecta: El modernario. Lo malo es que no tengo posibles para sus precios: una escueta librería de roble, donde caben las Obras Completas de Ramón y nada más,  elegantísima, eso sí, cuesta 17000 euros. Too much. El propietario de la tienda quería negociar conmigo, pero no ha lugar. (Perdón; eran 1700, no 17000).

domingo, 21 de octubre de 2018

TERTULIA DE HOY EN POMBO SOBRE LA VIUDA BLANCA Y NEGRA


SINCRONÍAS

UN 18 DE OCTUBRE DEL 1955 MUERE EN MADRID JOSÉ ORTEGA Y GASSET.  HOY,18 DE OCTUBRE DEL 2018, LOS PARLAMENTARIOS APRUEBAN EL REGRESO DE LA FILOSOFÍA AL BACHILLERATO. HABRÁ QUIEN PIENSE QUE ES UNA COINCIDENCIA, PERO JUNG, CON MUY BUEN OJO, LO LLAMARÍA SINCRONICIDAD.

sábado, 20 de octubre de 2018

TRAMPANTOJO DE LA FOTÓGRAFA REFLEJADA


Tiene razón Time Out. Lavapiés es un barrio único. A dos zancadas de mi casa, está la galería Helga de Alvear, que acoge una exposición de Helena Almeida. La singular artista portuguesa acaba de dejar este mundo. He aquí mi pequeño homenaje. De su obra, Helena decía que era su cuerpo, como recuerda esta nota de la Gulbenkian de Lisboa:

Pintura Habitada

Helena Almeida afirma na sua obra uma espécie de litania: a minha pintura é o meu corpo, a minha obra é o meu corpo. É evidente o desejo de que a pintura e o desenho se tornem corpo, de que se anule a distância entre corpo e obra.
De regreso de la visita a la galería escribí la nota anterior, sin percatarme de que me había entrometido, sin quererlo, en la imagen. Ahora mi cuerpo está como si estuviera en el cuerpo de Helena, no sé cómo no me di cuenta de ello cuando puse las fotos en mi FB. Cosas de la atención, que nos vela y nos descubre a sabor. Hoy, quién sabe por qué, he descubierto el desdoble y la superposición, la figura  imantada coloca al espectador con gran tino, en un ángulo bien delimitidado, como buscado a conciencia, sin rebose ni alabeo.


lunes, 15 de octubre de 2018

EL LÓGOS DEL MANZANARES EN COBALTO TORNASOLADO

Ayer, paseando por Madrid Río, saqué esta foto que acabo de ver y me ha parecido singular y algo inquietante. Cuánto me gusta lo que dice Ortega en las Meditaciones del Quijote, hace más de cien años: “Para quien lo pequeño no es nada no es grande lo grande”. No sé si algún pintor podría fraguar este azul  cobalto tornasolado que irradia el agua, pero el domingo percibí algo singular. Había corriente, el Manzanares era lo que es, lo que le procura su encanto: un arroyo de montaña con un nacedero de los más bellos que he visto, en el Ventisquero de la condesa, donde los berrocales de la Pedriza nos ofrecen un espléndido taller de escultura y la luz nos regala un celaje único, que te levanta,  como exclama Unamuno: "Tú me levantas, tierra de Castilla,
                                            en la rugosa palma de tu mano,
                                             al cielo que te enciende y te refresca,
                                              al cielo, tu amo.
                        

domingo, 14 de octubre de 2018

TERTULIA RAMONIANA, EL 21 DE OCTUBRE CON SUGERENCIAS PARA LOS CIRCUNSTANTES PARTICIPATIVOS

Un psicoanalista hipermétrope debió de redactar la entradilla de la cubierta. Así, se le escapó el humor, la parodia del folletín modernista, las brillantes vistas urbanas de Madrid y sus balcones cuando Cristina y Rodrigo van de verbena, la voluptuosidad de la misa de difuntos sin difunto, la primera cita en la plazoleta destechada del parque del Retiro, el ambiente nocturno del café bohemio, el hotel de Madrid y el de París, el relato del crimen de Madrid Moderno, y qué decir de la lengua de Ramón, sus símiles, personificaciones inquietantes, hipérboles y greguerías, o sus greguerías y otros vástagos.
No la tengo yo a La viuda por la mejor novela de Ramón. No es el El incongruente, delicia de narración y de personaje, ni El hombre perdido, ni Rebeca, ni La Nardo, pero sus atractivos rebasan con creces lo que dice la nota, que valdría para una novela de Felipe Trigo, Eduardo Zamacois o, si me apuran, de Corin Tellado.
Ramón siempre encalabrina, más o menos, eso sí.  Hasta en La Roja, y ya es decir. Y esta novela bien vale una tertulia.
De sus muchas calidades hablaremos el domingo 21, a partir de las 13’0h, en Pombo, Guillermo Rolland 7,
casa natal de Ramón

Hola, a todos.  La tertulia es más amena y fructífera si cada uno lleva algo específico preparado para comentarlo y hacer calas. Como supongo que ya hebéis leído el libro, quería sugeriros -amén de la lengua, que es lo principal y más singular en Ramón- algunos pasajes  y motivos  muy interesantes de La viuda, para que cada cual elija, si le parece, alguno. 
1. La indumentaria de Cristina y su relevancia en la simbología del personaje. 
2.El verano tórrido madrileño como acicate erótico
Escenarios pintados con  los fogonazos expresionistas tan sugerentes y característicos de Ramón:
3. La iglesia del capítulo primero
4. El parque (que es el Retiro aunque no se mencione) en la primera cita, capítulo segundo 
5.La intromisión de la crónica negra en el crimen de Madrid Moderno, capítulo XII.
6.Vistas de Madrid desde el simón camino de la verbena, capítulo XV.
7. El café bohemio en agosto, capítulo XVI
8.París:
-El cabaret, capítulo XXVII
-El teatro, capítulo XXX
-El restaurante y los espejos, XXXI
9. Motivos muy recurrentes en el novelismo ramoniano:
- La búsqueda de la amada
-La obsesión y sus fantasmagorías
-Los espejos y su peligro, IX
 Por último, no olvidéis que en las novelas de Ramón la trama no es lo único interesante. Lo principal es todo el mundo de imágenes, personificaciones y sugerencias que suscita su forma de contar y de decir, tan personal y tan atractiva. Pero eso se aprecia bien justamente cuando ya se conoce la trama y la atención lectora se centra en la escritura y sus peculiaridades.

Feliz lectura a todos. 
Un beso,
Concha





sábado, 6 de octubre de 2018

SARDINAS Y ZARZUELA

Me he encontrado estas sardinas en la plaza y ahí están. No las iba a dejar. Me recuerdan a las sardinas de cuba que vendían en los ultramarinos de antaño. Están prensadas y saladas, y son muy sabrosas, pero cuesta despegar la carne. Hay que prepararlas envolviéndolas en papel de estraza y pillándolas con la puerta. Luego se desmigan y se aliñan con aceituna negra cacereña y cebollitas. Así es como las preparaba mi
madre. Las sardinas me han dado tanto ímpetu que me he ido corriendo a la Zarzuela, a ver “Cosacos del Kazán...” con Rocío Ignacio  en el papel de la princesa Katiuska, del
maestro Sorozábal, con un inmenso Carlos Álvarez, el soviet desgarrado en el dilema eterno: honor o amor. Bonita, bonita función, con una música deliciosa, y, mi cantante favorita, la que mejor modula, la de la voz cálida, la que baila el mantón como ninguna otra, la de más garbo, la extraordinaria actriz  y soprano Milagros Martín en el papel de Olga.