domingo, 25 de noviembre de 2018

El PRADO ESTÁ DE CUMPLEAÑOS


Espectáculo de luz y sonido, con luna ausente, para celebrar los doscientos años del Prado. Habló Minerva, transmutada, quién sabe en virtud de qué, en diosa de las artes, (pero no de las bélicas). Clío, musa de la historia, con acento italiano, contó la historia de la colección.
La fachada hexástila de Velázquez, de Juan de Villanueva, estaba imponente, con todo su empaque aticista realzado por el paño de fondo y el gris luminoso.
Pudimos apreciar la finura del friso que corona el frontón, y ver las vueltas de tres danzantes suspendidos de la cornisa.
Y al final hubo fuegos de artificio, amables y coloridos, sin traca ni petardazos. Se
ve que ignifugaron la bandera y el Ayuntamiento dio el visto bueno, y, además,   las bengalas ahuyentaron la lluvia que caía leve. 
(Olvidaré el tostón de todas y todos, porque vaya tabarrita ramplona. ¡Qué asunto más cansón! )
















miércoles, 21 de noviembre de 2018

LUNA DE NOVIEMBRE PENILLENA

Luna vespertina desde la calle del Gobernador, que baja en curva hacia el Prado.
Barrio de las Letras. Aún no es luna llena, dicen; faltan dos días. Pero estaba muy bonita, cándida y reboronda, que dice Ramón, y las farolas no la velaban, porque son bajas. Yo pasaba de soslayo, por la Costanilla de los Desamparados, y se me ha presentado decidida, magnética y parlante.

domingo, 18 de noviembre de 2018

TERTULIA RAMONIANA DE NOVIEMBRE

El domingo 25, en Pombo, celebraremos la tertulia ramoniana sobre los artículos de Ahora (hasta Delirio de las pieles) compilados en esta estupenda edición de Renacimiento,  con un cuadro muy vistoso de Rafael Barradas en la cubierta . 
Contaremos con la presencia de Ricardo Fernández Romero, editor intelectual y compilador de los textos. Ricardo viene de Saint Andrews, en Escocía, donde es profe de Español. 
La cita es a las 13’0h, en Guillermo Rolland 7. Para reservar la comida hay que dirigirse a reservas@cafepombo.com
El resto de los artículos de Ahora y los de Estampa los dejamos para la tertulia de diciembre, cuya fecha fijaremos el día 25.




"El artículo es un bistec de escritor que se corta él a sí mismo carneando de su propia anatomía " RGS (Automoribundia). 

En la introducción a Color de diciembre y otras cosas, nos evoca Ricardo Fernández Romero, oportunamente, esta sugerente greguedefinición del artículo periodístico.

martes, 13 de noviembre de 2018

ANTONIO TABUCCHI EN LA REVISTA TURIA

Antonio Tabucchi, el amante de Lisboa, es uno de los escritores más finos que conozco. Maestro en la creación  de atmósferas y en la recreación del  espectro de  Fernando Pessoa y su figura algo misteriosa y esquiva, se quejaba de que en su país hubiera más permisividad con los ladrones que con los fumadores. Solo un gran escritor es capaz de mostrar la índole heroica  de un hombre común como lo hace Tabucchi, en el colofón de la novela,  con su entrañable personaje de Pereira, comedor de tortilla de queso en la subida al Barrio Alto. Humor atemperado, melancolía, saudade y remembranza son ingredientes fundamentales de su escritura, pero siempre engarzados en los menesteres y apremios de la vida cotidiana en la urbe. El hombre es un ser memorioso, parece decirnos Tabucchi en sus textos.Pienso, especialmente, en El juego del revés, maravilloso relato cuya acción transcurre entre Madrid y Lisboa. Y qué voy a decir de Réquiem -escrito en portugués porque no quedaba más remedio que hacerlo así, explica su autor-, que me leo cada verano nada más llegar a Lisboa, al tiempo que me paseo por sus escenarios.
Felicito a Turia por hablar de Antonio Tabucchi, muy olvidado en estos tiempos, como si no fuera un clásico. Poco importa que el texto sea casi inédito, y agradezco  que recuerden que su último libro está por traducir al español.

http://www.aragondigital.es/noticia.asp?notid=171902


sábado, 27 de octubre de 2018

BARRIO DE LAS LETRAS IV (I)

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La Real Fábrica: productos elegidos hechos en España
En la Ferretería, nuevo restaurante de la calle de Atocha
Hoy nos hemos ido de tiendas, músicos, escritores, muebles singulares, iglesia y festín al Barrio de la Letras. El paseo ha empezado por mi tienda de tejidos favorita: Ribes y Casals, en la calle de Atocha 26, una finca elegante donde vivió Jacinto Benavente. El encargado, José Antonio García, nos ha relatado el pormenor del negocio, incluyendo el cambio radical que supone la entrada del mercado chino en el sector. Después, nos ha mostrado diferentes paños, comenzando por la empesa, que es la fase más tosca del paño, recién salido  del enjullo y tras ser frotado con la masa que le da cuerpo y protege la urdimbre. Vista y tacto se aúnan en estos comercios para ponderar debidamente la mercancía. Así, el señor García nos ha dado a tocar, sedas, lanas, tejidos naturales, mixtos y químicos. A continuación visitamos la mercería que tienen en la primera planta, donde también está la sección de cortinas y tapicería.
Desde Atocha nos hemos dirigido a la librería de Moya, en Carretas, que sigue en manos de la misma familia desde su fundación. Es, sobre todo, librería médica, y allí tuvo tertulia Santiago Ramón y Cajal.  Eduardo Rivera, boutique de ropa con un cierto estilo, en la Plazuela del Ángel, hoy  plaza, vaya usted a saber por qué, ha sido la primera de las tiendas de ropa que hemos recorrido. Han seguido: Ojalá, en Huertas, con sus vestidos inconfundibles, adornados con espiral y líneas derivadas, y sus chaquetas en dos tonos realmente estilosas; Ulises Mérida, cuyas camisas blancas, abrigos de línea de capa y bolsos merecen mucho la pena; la singular y recóndita iglesia de las Esclavas, que tiene un artesonado muy interesante y una claraboya arabizante muy llamativa; la preciosa tienda de ropa en Jesús, frente a la Dolores, con un patio lateral cerrado y sus ventanas espejadas en el interior, trampantojizadas. De ahí hemos ido a Moratín para visitar la boutique La Romería, con su trapillo garboso, y mi tienda de muebles predilecta: El modernario. Lo malo es que no tengo posibles para sus precios: una escueta librería de roble, donde caben las Obras Completas de Ramón y nada más,  elegantísima, eso sí, cuesta 17000 euros. Too much. El propietario de la tienda quería negociar conmigo, pero no ha lugar. (Perdón; eran 1700, no 17000).

domingo, 21 de octubre de 2018

TERTULIA DE HOY EN POMBO SOBRE LA VIUDA BLANCA Y NEGRA


Tertulia sobre La viuda blanca y negra (o los amoríos tenebrosos de Cristina y Rodrigo un tórrido verano madrileño)



La primera tertulia de la segunda temporada, tras celebrar la del primer aniversario, se sumergió en una de las novelas más atractivas, amatorias y perversas  de Ramón: La viuda blanca y negra. Acudió a la cita el mejor  hermenéuta de la greguería, César Nicolás,  quien nos deleitó de nuevo con su  chisposo y raudo  verbo;  además, se incorporó como nueva tertuliana nuestra soprano de plantilla:  Amparo Cañizares. Sea muy bienvenida.
Mila Gonzalvo, miembro de nuestro grupo desde la convocatoria del aniversario, vino elegantísima, ataviada como Cristina, la Viuda protagonista, con su pena de gran caída hasta por debajo de la cintura, y su largo collar lúdico- coqueto en blanco y negro, como su piel y su vestimenta, respectivamente.
Vayamos, ahora, al grano de la novela, erótica,  urbana, paródica del folletín modernista, de lengua exuberantemente voluptuosa, con sucesión de  imágenes madrileñas y parisinas  potentes, a modo de fogonazos expresionistas, a lo George  Grosz, relato de joven a la búsqueda del amor y mujer vampírica y un poco pérfida, breve incursión de la crónica negra, y ante todo, fijémonos en la manera única, como de Ramón, de contar, demorar, envolver, poetizar e infundir vivacidad y dramatismo a la narración. 
Rodrigo conoce a la atractiva Viuda en el funeral sin difunto, de una iglesia con exvotos, donde nada es más que lo que aparenta: el primer acto de una  representación con sesgo dubitativo.
Antes de terminar la ceremonia, el casi seducido muchacho, que vive en casa paterna,  sella el comienzo del vínculo con la dama blanca de negro pasándole, dedo sobre dedo, el agua bendita. 
Al día siguiente, se citan en la glorieta destechada de un parque con múltiples puertas, que semeja mucho al Retiro. 
La canícula madrileña envuelve y anima los amoríos de Rodrigo y Cristina en el piso de la presunta Viuda, en una calle anónima de Chamberi, recuerdo, tal vez de Luchana, donde vivió Carmen de Burgos.
Encuentros amatorios, sospechas de que Cristina pudiera no ser lo que Rodrigo creía que era, habladurías de sirvientes, salida de los amantes  a la verbena en simón, observados  por luces y balcones rutilantes; visita melancólica y nocturna  del suspicaz y dubitativo Rodrigo al café bohemio; espejos engañosos, viaje de la pareja desparejada a París; cabaret, teatro, restaurante con espejos obsesionantes y celos inmensos de Rodrigo al verificar que Cristina ya había estado en el hotel donde se albergan. 
Crece, pues siempre cabe más, la tensión de Rodrigo. 
Regresan ambos a Madrid, y, un día, la Viuda,  la burladora de Rodrigo a quien, tozuda, rehusó tutear, se convierte, al fin, en viuda. 
Para concluir, oigamos sus voces – y al narrador- por un momento:
 

-¿Qué has encontrado al volver? ¿Alguien te amenaza con tornar?
 -El que podía venir ya no vendrá nunca. He encontrado sobre mi mesa una esquela de defunción.
El luto de la viuda blanca y negra se había descolorido y llenado de una certidumbre vulgar.
Y Rodrigo se fue a su casa como el muerto que, a raíz de la muerte, comienza a ver el mundo de una manera muy diferente.























 



SINCRONÍAS

UN 18 DE OCTUBRE DEL 1955 MUERE EN MADRID JOSÉ ORTEGA Y GASSET.  HOY,18 DE OCTUBRE DEL 2018, LOS PARLAMENTARIOS APRUEBAN EL REGRESO DE LA FILOSOFÍA AL BACHILLERATO. HABRÁ QUIEN PIENSE QUE ES UNA COINCIDENCIA, PERO JUNG, CON MUY BUEN OJO, LO LLAMARÍA SINCRONICIDAD.

sábado, 20 de octubre de 2018

TRAMPANTOJO DE LA FOTÓGRAFA REFLEJADA


Tiene razón Time Out. Lavapiés es un barrio único. A dos zancadas de mi casa, está la galería Helga de Alvear, que acoge una exposición de Helena Almeida. La singular artista portuguesa acaba de dejar este mundo. He aquí mi pequeño homenaje. De su obra, Helena decía que era su cuerpo, como recuerda esta nota de la Gulbenkian de Lisboa:

Pintura Habitada

Helena Almeida afirma na sua obra uma espécie de litania: a minha pintura é o meu corpo, a minha obra é o meu corpo. É evidente o desejo de que a pintura e o desenho se tornem corpo, de que se anule a distância entre corpo e obra.
De regreso de la visita a la galería escribí la nota anterior, sin percatarme de que me había entrometido, sin quererlo, en la imagen. Ahora mi cuerpo está como si estuviera en el cuerpo de Helena, no sé cómo no me di cuenta de ello cuando puse las fotos en mi FB. Cosas de la atención, que nos vela y nos descubre a sabor. Hoy, quién sabe por qué, he descubierto el desdoble y la superposición, la figura  imantada coloca al espectador con gran tino, en un ángulo bien delimitidado, como buscado a conciencia, sin rebose ni alabeo.


lunes, 15 de octubre de 2018

EL LÓGOS DEL MANZANARES EN COBALTO TORNASOLADO

Ayer, paseando por Madrid Río, saqué esta foto que acabo de ver y me ha parecido singular y algo inquietante. Cuánto me gusta lo que dice Ortega en las Meditaciones del Quijote, hace más de cien años: “Para quien lo pequeño no es nada no es grande lo grande”. No sé si algún pintor podría fraguar este azul  cobalto tornasolado que irradia el agua, pero el domingo percibí algo singular. Había corriente, el Manzanares era lo que es, lo que le procura su encanto: un arroyo de montaña con un nacedero de los más bellos que he visto, en el Ventisquero de la condesa, donde los berrocales de la Pedriza nos ofrecen un espléndido taller de escultura y la luz nos regala un celaje único, que te levanta,  como exclama Unamuno: "Tú me levantas, tierra de Castilla,
                                            en la rugosa palma de tu mano,
                                             al cielo que te enciende y te refresca,
                                              al cielo, tu amo.
                        

domingo, 14 de octubre de 2018

TERTULIA RAMONIANA, EL 21 DE OCTUBRE CON SUGERENCIAS PARA LOS CIRCUNSTANTES PARTICIPATIVOS

Un psicoanalista hipermétrope debió de redactar la entradilla de la cubierta. Así, se le escapó el humor, la parodia del folletín modernista, las brillantes vistas urbanas de Madrid y sus balcones cuando Cristina y Rodrigo van de verbena, la voluptuosidad de la misa de difuntos sin difunto, la primera cita en la plazoleta destechada del parque del Retiro, el ambiente nocturno del café bohemio, el hotel de Madrid y el de París, el relato del crimen de Madrid Moderno, y qué decir de la lengua de Ramón, sus símiles, personificaciones inquietantes, hipérboles y greguerías, o sus greguerías y otros vástagos.
No la tengo yo a La viuda por la mejor novela de Ramón. No es el El incongruente, delicia de narración y de personaje, ni El hombre perdido, ni Rebeca, ni La Nardo, pero sus atractivos rebasan con creces lo que dice la nota, que valdría para una novela de Felipe Trigo, Eduardo Zamacois o, si me apuran, de Corin Tellado.
Ramón siempre encalabrina, más o menos, eso sí.  Hasta en La Roja, y ya es decir. Y esta novela bien vale una tertulia.
De sus muchas calidades hablaremos el domingo 21, a partir de las 13’0h, en Pombo, Guillermo Rolland 7,
casa natal de Ramón

Hola, a todos.  La tertulia es más amena y fructífera si cada uno lleva algo específico preparado para comentarlo y hacer calas. Como supongo que ya hebéis leído el libro, quería sugeriros -amén de la lengua, que es lo principal y más singular en Ramón- algunos pasajes  y motivos  muy interesantes de La viuda, para que cada cual elija, si le parece, alguno. 
1. La indumentaria de Cristina y su relevancia en la simbología del personaje. 
2.El verano tórrido madrileño como acicate erótico
Escenarios pintados con  los fogonazos expresionistas tan sugerentes y característicos de Ramón:
3. La iglesia del capítulo primero
4. El parque (que es el Retiro aunque no se mencione) en la primera cita, capítulo segundo 
5.La intromisión de la crónica negra en el crimen de Madrid Moderno, capítulo XII.
6.Vistas de Madrid desde el simón camino de la verbena, capítulo XV.
7. El café bohemio en agosto, capítulo XVI
8.París:
-El cabaret, capítulo XXVII
-El teatro, capítulo XXX
-El restaurante y los espejos, XXXI
9. Motivos muy recurrentes en el novelismo ramoniano:
- La búsqueda de la amada
-La obsesión y sus fantasmagorías
-Los espejos y su peligro, IX
 Por último, no olvidéis que en las novelas de Ramón la trama no es lo único interesante. Lo principal es todo el mundo de imágenes, personificaciones y sugerencias que suscita su forma de contar y de decir, tan personal y tan atractiva. Pero eso se aprecia bien justamente cuando ya se conoce la trama y la atención lectora se centra en la escritura y sus peculiaridades.

Feliz lectura a todos. 
Un beso,
Concha





sábado, 6 de octubre de 2018

SARDINAS Y ZARZUELA

Me he encontrado estas sardinas en la plaza y ahí están. No las iba a dejar. Me recuerdan a las sardinas de cuba que vendían en los ultramarinos de antaño. Están prensadas y saladas, y son muy sabrosas, pero cuesta despegar la carne. Hay que prepararlas envolviéndolas en papel de estraza y pillándolas con la puerta. Luego se desmigan y se aliñan con aceituna negra cacereña y cebollitas. Así es como las preparaba mi
madre. Las sardinas me han dado tanto ímpetu que me he ido corriendo a la Zarzuela, a ver “Cosacos del Kazán...” con Rocío Ignacio  en el papel de la princesa Katiuska, del
maestro Sorozábal, con un inmenso Carlos Álvarez, el soviet desgarrado en el dilema eterno: honor o amor. Bonita, bonita función, con una música deliciosa, y, mi cantante favorita, la que mejor modula, la de la voz cálida, la que baila el mantón como ninguna otra, la de más garbo, la extraordinaria actriz  y soprano Milagros Martín en el papel de Olga.




jueves, 4 de octubre de 2018

TERTULIA RAMONIANA: CONVOCATORIA PARA OCTUBRE

HOY ES DÍA 4 DE OCTUBRE! Y LOS AMANTES Y DEGUSTADORES DE LA MEJOR LITERATURA CELEBRAMOS NUESTRA FIESTA EN RECUERDO DE LA FECHA DE LA TRIBULACIÓN DE GREGORIO-FARONI, UNO DE LOS DOS PROTAGONISTAS DE JUEGOS DE LA EDAD TARDÍA, DE LUIS LANDERO, NOVELA GRANDIOSA QUE, A PUNTO DE CUMPLIR TREINTA AÑOS, SIGUE INSUPERADA, PORQUE ES INSUPERABLE. PRONTO LE DEDICARÉ UNAS LÍNEAS. PERO NO QUIERO DESVIARME DEL OBJETO DE ESTA NOTA: LA CONVOCATORIA DE LA TERTULIA DEL DOMINGO 21 DE OCTUBRE EN TORNO A UNA DE LAS MEJORES NOVELAS ERÓTICAS DE NUESTRA LITERATURA DEL SIGLO XX, CON LA SONATA DE OTOÑO, DE VALLE.


TERTULIA RAMONIANA, PRIMER ANIVERSARIO

El pasado domingo, día 30 de septiembre, en Pombo, de Guillermo Rolland 7, bajo la casa natal de Ramón, celebramos el primer aniversario de la tertulia ramoniana, con tema y obra libres.



lunes, 1 de octubre de 2018

1 de octubre, homenaje a Clara Campoamor


Texto íntegro del discurso de Clara Campoamor en las Cortes https://elpais.com/sociedad/2006/10/01/actualidad/1159653602_850215.html?id_externo_promo=enviar_email




 He aquí un discurso en pro de la mujer, con argumentos bien fundados, claro, vehemente y eficaz. Y, ante todo, bien escrito, sin jerigonza confusa, hablando de sexo y no de género, como debe ser. Clara dice de sí misma que es “ciudadano”, porque el género femenino de esta voz no era habitual. Luego, se puso en circulación de forma natural, y arraigó. Pero una mujer tan inteligente y corajuda como Clara sabe sustanciar los asuntos y no pierde el tiempo con andróminas ni maltrata la lengua, como es costumbre en quienes alardean de feministas. 
La vida de Clara, nacida en el Barrio de Maravillas, fue ardua. Persona independiente, fue blanco de
 ataques de los hunos y los hotros, como escribía don Miguel. Para mí es una mujer admirable, que tuvo que hacer frente, entre otros, al lenguaraz Indalecio Prieto, para quien aquel memorable 1 de octubre se “había dado una puñalada trapera a la República”. Cosas de los partidos.

sábado, 29 de septiembre de 2018

29 de septiembre

Hoy es 29 de septiembre, día de San Miguel y del desmorir de Miguel de Unamuno.
De la cama nos viene la tristeza
Y también de la cuna la alegría...
Niebla, 1914






miércoles, 26 de septiembre de 2018

Lavapiés, el barrio más cool del mundo según TimeOut, y el más fantástico, vital e imaginativo para mí

Tiene razón Time Out. Lavapiés es un barrio único. A dos zancadas de mi casa, está la galería Helga de Alvear, que acoge una exposición de Helena Almeida. La singular artista portuguesa acaba de dejar este mundo. He aquí mi pequeño homenaje. De su obra, Helena decía que era su cuerpo, como recuerda esta nota de la Gulbenkian de Lisboa:

Pintura Habitada

Helena Almeida afirma na sua obra uma espécie de litania: a minha pintura é o meu corpo, a minha obra é o meu corpo. É evidente o desejo de que a pintura e o desenho se tornem corpo, de que se anule a distância entre corpo e obra.






jueves, 13 de septiembre de 2018

DE TRAPOS PARA LA CASA POR LA CALLE DE ATOCHA

Hoy me he ido de trapos, pero no para vestirme yo, sino mi apartamento. Me encanta ir a Ribes y Casals, un comercio de los años treinta, la época de Ortega y Ramón, en Atocha con Vélez de Guevara. (By the way, los que han estudiado en Oxford dicen “años treintas”. Se lo he oído a dos conocidos profes, historiadores, cuyos nombres no diré) En Ribes tienen unas telas muy, pero que muy bonitas. En el piso de arriba, a la derecha, encontramos una mercería de postín, del estilo de las de Pontejos, que son un auténtico vicio. (Por cierto, en portugués, mercería se dice retrosaria).Hay departamento de tapicería, confección de cortinas, cojines y manteles.
En la fachada de esta finca señorial, la de Atocha, con ladrillo visto y trabajo de forja muy vistoso, una placa singular recuerda a Jacinto Benavente, quien vivió  y murió en esta casa, muy cerca de la de la calle del León , en Las Letras, donde nació. 
Más abajo, porque el narrador dice que la trasera daba a Santa Isabel,
hacia la Glorieta, en la misma mano, vivía Andrés Hurtado, el héroe barojiano de El árbol de la ciencia.





miércoles, 5 de septiembre de 2018

¡MALDITOS BOLARDOS!

¡MALDITOS BOLARDOS!

¡Malditos bolardos! Cuando vivía en mi primera casa de Lavapiés no había bolardos dañinos y engorrosos, que te pueden desgraciar la espinilla, y

hasta la canilla entera si haces un mal quiebro porque te da una voz un amigo. Me había quedado mirando el azul y blanco de las alturas, y las curvas y altibajos de Calvario, Olmo y Olivar, con sus colores cárdeno, azafrán, ocre, sin reparar en esos espetos, porque miro a lo lejos y arriba. Y las calles estaban limpias y tranquilas, a la hora del resistero, que dice Rosa Chacel, con su hermosa lengua castellana vieja.

También me encocora -como los chismes esos, que me recuerdan a las piedras hincadas de los celtas-  el corrector de mi teléfono, que me separa castellanavieja y pretende que escriba jacarandáes en lugar de jacarandás. ¿De cuándo acá, IPhone? Te has formado un pequeño lío con las agudas en í e ú, n’est-ce pas? Aun así yo elijo, y digo menús,

que suena mucho mejor. 

El jacarandá, decimos nosotros, la jacaranda, dicen en México. Y es que el género cosa gramatical es,

aunque no se cosquen los pelmazos y las pelmazas, ministraza (que dice César Nicolás) a la cabeza, y se empecinen en confundirlo con el sexo. Del guaraní viene el nombre del árbol de las cuatro aes, el de la flor malva que menudea por las calles de Lisboa.